#2 ¿Ver películas de varias horas también es desperdiciar el tiempo?

Por supuesto, ninguno de nosotros es inmune a cometer un desliz y decir algo cuestionable en Internet. Sin embargo, hay una diferencia entre un simple error y un patrón de estupidez o grosería constante. A menudo parece que la gente da rienda suelta a sus pensamientos en Internet y se comporta de forma distinta a como lo haría en la vida real.
Este fenómeno está bien documentado. Los investigadores lo llaman "efecto de desinhibición online", un concepto introducido por el psicólogo John Suler en 2004. En pocas palabras, significa que los usuarios dejan de lado sus inhibiciones y restricciones sociales habituales cuando se comunican por Internet, y dicen cosas que normalmente se guardarían para sí mismos.
Por ejemplo, si hacemos un comentario hiriente hacia alguien, podemos darnos cuenta de su visible incomodidad, o si hacemos algo vergonzoso, los demás pueden reírse. Estas señales guían nuestro comportamiento y nos ayudan a seguir las normas sociales. Sin embargo, en las interacciones digitales faltan estas respuestas inmediatas, lo que nos deja sin las indicaciones habituales para ajustar nuestro comportamiento.
Además, en Internet podemos ir fácilmente de incógnito o compartir sólo información limitada sobre nosotros mismos, lo que puede dar la sensación de que nuestras acciones y palabras no tienen consecuencias en el mundo real. Podemos elegir nombres de usuario en lugar de nuestros nombres reales, evitar compartir fotos personales o incluso ocultar nuestras direcciones IP. Suler se refiere a esto como "anonimato disociativo". Crea una sensación de distanciamiento, haciéndonos sentir menos responsables de lo que decimos, y algunos pueden incluso convencerse de que sus personajes en internet "no son yo en absoluto".
Por otro lado, ser menos precavido en Internet puede dar lugar a veces a resultados sorprendentemente positivos. La gente puede mostrarse más amable, más compasiva y más dispuesta a hablar de sus problemas y pensamientos. Por ejemplo, un estudio británico descubrió que los adolescentes se sentían cómodos hablando de sus problemas de salud mental en foros online donde podían permanecer en el anonimato. Esta libertad les facilitó la obtención de apoyo y la conexión con otras personas que les proporcionaron consejos útiles.
Así que si alguna vez te sientes tentado a publicar algo malintencionado o inapropiado en Internet, piensa si hay algo más que te preocupa. Del mismo modo, si te encuentras con un comentario que te saca de quicio, ten en cuenta que la persona que lo ha hecho puede estar pasando por sus propios problemas. Y en caso de duda, recuerda que siempre tienes la opción de bloquear o silenciar; a veces, es la mejor manera de mantener tu propia tranquilidad.
Si quieres ver más de estas publicaciones tan frustrantes como estúpidas, puedes echar una ojeada a nuestro artículo anterior aquí.




















