Durante años trabajando como director artístico en publicidad, he visto cientos de fotos de catálogo y siempre me ha parecido que había algo en ellas que las hacía menos convincentes.
Sale gente de verdad que estaba haciendo cosas reales que todos hacemos, pero en las fotos no parecía muy real. Así que, en un intento de inyectar algo de realidad en esas fotos, hice lo único que se me ocurrió: me puse a mi mismo en ellas haciendo photobombs como nunca.
Más información en: Facebook
Compañeros de trabajo jugando al escondite


Ejecutivo esnifando cocaína detrás del tabique


Hombre disfrutando las axilas de su novia


Compañero de piso con problemas para entender los límites


Hombre quitando el polvo a sus abuelos


Tío emborrachándose en el cumpleaños de sus sobrina


Hombre que no sabe dónde meterse


Padres haciéndose una foto con el "amigo" de su hijo


Hombre muere tras un gesto entusiasta



