
El tuit original recibió 220 mil “me gusta”; fue publicado por Mandy Patinkin, un actor, cantante y, como a él le gusta llamarse a sí mismo, humanitician (una palabra que él mismo inventó combinando “human” y “politician”). Patinkin tiene casi 300 mil seguidores y utiliza su plataforma para dar a conocer aquellos temas que considera importantes, el último de los cuales busca alentar a la gente a que firme una petición para detener la pena de muerte que se dio a un hombre que, según él, no la merece.
Pero no todas las publicaciones de Mandy Patinkin son tan serias, y la que ha realizado sobre su perrita, Becky, es sobre una situación desenfadada con la que muchos podemos identificarnos. Los usuarios amaron la foto y comenzaron a compartir la forma en la que sus perros les piden comida desde el momento en que se sientan a comer.
Aunque tu amado cachorro recién haya acabado de comer o la comida no sea para mascotas, tu corazón se rompe de solo pensar en no darle un poco de lo que estés comiendo… sobre todo, cuando ves no solo su mirada, sino también lo mucho que babea para demostrarte cuán hambriento está.
La mirada de cachorro es un arma muy poderosa que debilita a cualquier dueño y hace que no pueda resistirse ante tal manipulación, pero ¿cómo puedes decirle que no a un perro que está sentado pacientemente mientras espera su premio por haber sido un buen chico?
Puede que la palabra “manipulación” sea un poco fuerte para describir la manera en la que nuestros canes nos miran, pero ellos rápidamente se dan cuenta de que este tipo de expresiones les funcionan. Los investigadores afirman que los lobos no presentan el mismo músculo que los perros utilizan para elevar la parte interna de sus cejas; esto podría significar que los perros desarrollaron esta característica para comunicarse de una mejor manera con los humanos.
Pero ¿por qué no podemos resistirnos a esos ojos enormes y hacemos lo que sea para satisfacer a nuestras mascotas? Los humanos somos una especie que utiliza la mirada para comunicarse y establecer vínculos, y lo mismo sucede cuando miramos a nuestros perros a los ojos. Puede ser que las miradas de nuestras mascotas representen en nuestro subconsciente los mismos ojos grandes y redondos que tienen los bebés. Los humanos siempre se sienten más atraídos por aquellas miradas infantiles que se asocian con la ternura, por lo que incluso los perros han evolucionado para tenerlas.





















