Es claro que el tener hijos y contar la posibilidad de compartir nuestros días junto a ellos puede ser una de las experiencias más hermosas y enriquecedoras para quienes deseen o ya tengan niños, pero ¡eso no significa que esto no implique también varios desafíos! Seguramente ya podrán imaginarse algunos de ellos, como las incontables noches que pasaremos sin dormir porque el bebé llora, la constante preocupación por su bienestar cuando salen solos o los caprichos con los que tendremos que lidiar cuando son pequeños…
Suele debatirse mucho sobre cuál es la edad más complicada en cuanto a la crianza de los hijos. Hay quienes consideran que la etapa más difícil es su primera infancia, cuando debemos prestarles mucha atención y, obviamente, tenemos que asistirlos hasta en las actividades más básicas. Sin embargo, una gran mayoría de la gente afirma que los años más arduos aparecen mucho después: en la adolescencia. Así lo demostró un estudio llevado a cabo por la Universidad de Arizona, en el que se estudiaron a más de dos mil familias.
Allí, los investigadores analizaron el bienestar general de los adolescentes y la forma en la que las madres percibían a sus hijos de diferentes edades, llegando a la conclusión de que, en la adolescencia: “Hay varios factores que se unen en una tormenta perfecta”.
Para estos profesionales, los jóvenes no solo atraviesan una etapa hormonal complicada, sino que también se enfrentan a muchos cambios en su vida, como al comenzar la escuela secundaria. Además, al estar cada vez más cerca de la adultez, suelen sentir que la gente comienza a esperar más de ellos: “Su rendimiento académico [ahora] es evaluado en una forma más pública que antes, al igual que sus talentos extracurriculares”, comentó Suniya Luthar, uno de los investigadores líderes del proyecto.
Esto lleva no solo a que los hijos, con frecuencia, se sientan más solos o estresados, sino que también sus padres suelen sufrir al lidiar con esta nueva etapa junto a ellos. Asimismo, como los niños comienzan a querer “separarse” más de sus padres, la relación con ellos puede tornarse un poco complicada: “Las viejas formas (abrazos, palabras de amor y cuentos para dormir) ya no funcionan y [los padres] también tienen que caminar una línea muy fina en el establecimiento de límites”, dijo Luthar.
Aun así, esto no significa que toda la etapa de la adolescencia sea dolorosa y difícil, ya que, como podemos ver en algunos ejemplos de esta lista, ¡las familias suelen enfocarse en lo positivo y, así, continuar viviendo muchas experiencias divertidas junto a sus hijos adolescentes! Continuemos leyendo los tuits sobre crianza que compartieron estos padres en Twitter y ¡no olviden votar por sus favoritos!




















