Para saber cómo navegar por la paternidad en estos tiempos locamente inciertos, Bored Panda se puso en contacto con Natalie Maximets, una entrenadora de transformación de vida certificada en "Online Divorce", que es un servicio profesional de preparación de documentos de divorcio con 20 años de historia en el mercado.
"Un padre no es sólo el sostén de la familia. Actúa como entrenador, maestro, amigo, protector y modelo a seguir en la crianza de los hijos", dijo a Bored Panda Natalie Maximets, coach certificada en transformación de vida de "Online Divorce".
Explicó además: "Un niño es como una esponja. Absorben todo lo que ven y oyen. Por eso, tienden a imitar a sus padres. Para un hijo, el padre es un ejemplo de cómo interactuar con los demás. Por tanto, pueden adoptar no sólo el carácter sino también la forma de hablar".
Mientras tanto, para una niña, su padre es como un héroe, sostiene Natalie. Por eso, el papel del padre es increíblemente importante en la crianza de los hijos y en el desarrollo de su personalidad.
Natalie sugiere escuchar a los hijos, "y te darás cuenta de que utilizan las mismas palabras que su padre". ¿Por qué un padre es como un profesor o entrenador para nosotros? Recuerda quién te enseñó a montar en bicicleta o en monopatín. O con qué padre hiciste las mayores locuras en la infancia. Después de todo, ¿quién aceptó tomar el té con tus muñecas en el jardín?".
Por otro lado, "las madres tienden a ser muy protectoras con sus hijos, mientras que los padres están dispuestos a darles libertad de acción e imaginación y a participar ellos mismos", explica Natalie.
Resulta que la participación del padre influye en el desarrollo psicológico, intelectual y de los roles de género. "Los niños suelen buscar en su padre una sensación de seguridad física y emocional. Por eso es importante que esté a la altura de la reputación de "protector" que siempre acudirá a ayudarles y les enseñará a defenderse. Y no estamos hablando ahora de peleas físicas. La violencia es mala. Hablamos de protección emocional frente a las consecuencias negativas de algunas situaciones", explica un coach de vida certificado.
"En la mayoría de los casos, los padres nos enseñan a no insistir en los fracasos y, a veces, a reírnos de nosotros mismos cuando metemos la pata. Por ejemplo, cuando una hija se maquilla por primera vez en su vida, le queda una matrioska en lugar de un maquillaje precioso. El padre le da una palmadita de ánimo a su hija y le dice: "No llores, siempre estás guapa". Los niños quieren que sus padres estén orgullosos de ellos. Les empuja a superarse, a cultivar la fuerza exterior e interior y a alcanzar nuevas metas".
Natalie sostiene que cuando los padres muestran apoyo, interés y ternura hacia sus hijos, esto afecta significativamente al desarrollo social y cognitivo de los niños. "Por ejemplo, las hijas, mirando a sus padres, eligen a sus futuras parejas. Si el padre es un hombre fuerte y cariñoso que respeta a su amada, la hija buscará los mismos rasgos de personalidad en los hombres cuando crezca. Por el contrario, mirando a sus padres, los hijos adoptan un modelo de comportamiento para tratar a las mujeres".



















