#1 Este es Marley, es el gato de mis vecinos de arriba. Este es *MI* sofá, pero no creo que Marley haya entendido eso

#2 ¡Este es Homero!

Para tratar de explicar este fenómeno tan común de personas que ven a gatos desconocidos deambulando por sus casas, Bored Panda se puso en contacto con Molly DeVoss, una especialista certificada en entrenamiento y comportamiento felino que dirige la agencia Cat Behavior Solutions.
Cuando se le preguntó por qué los gatos van a la casa de gente que ni siquiera conocen, Molly dijo que se debe a que más del 50% de las personas dejan que sus gatos tengan acceso al exterior, por lo que probablemente haya muchos gatos vagando por tu barrio. “Los gatos son oportunistas; pasan el rato donde haya buena comida. Así que tal vez se acercan porque huelen algo que estás cocinando y les llama la atención”, explicó Molly.
#4 Esta es mi cama, pero esos no son mis gatos

#5 Apuesto a que mi vecino cree que a su gato le gusta pasear por toda la ciudad cuando es de noche

La especialista en comportamiento felino también dijo que puede ser porque hay gatos territoriales, perros o depredadores que los persiguen y usan tu casa como refugio seguro. “Puede ser que tu casa sea más tranquila y serena que donde viven ellos. Los gatos también son curiosos. A menudo se alejan hasta 400 metros de su casa, así que podría ser que algo en el interior de tu hogar despierte su interés y crean que merece ser investigado”, nos dijo Moly.
Además, “el 27% de los gatos son adoptados de la calle, lo que indica que ellos también intervienen en la elección de su nuevo hogar y su familia”, añadió.
#7 Este bombón es Cece Sunshine

#8 No se permiten mascotas en mi apartamento, pero aparentemente nadie le dijo a este bebé o a su amigo pelirrojo, y obviamente yo nos lo voy a delatar

#9 Este pequeñito se ha vuelto muy mimoso… supongo que ahora tengo un gato, más o menos, porque resulta que es el gato de mi vecino y vive con otros dos gatos. Básicamente, viene a mi casa para tener un poco de paz y tranquilidad

#10 Por favor, disfruten de esta horrible foto de Charlie, el gato del vecino, esperando cortésmente afuera de la puerta de mi patio para que le de su cena

#11 Este es mi porche y uno de mis perros, pero ese no es mi gato

#12 Técnicamente, Tony no es nuestro

“Si el gato que te visita no está castrado, lo más prudente es castrarlo lo antes posible, para que no aumente la cantidad de gatos en tu casa”, advirtió Molly. Dicho esto, en general, “Si les brindas un entorno seguro y alimento en determinados horarios, es probable que el gato se convierta en un visitante frecuente, y puede que te adopte”, concluyó Molly en la entrevista.
#13 ¡No es mi gato! Supongo que se enteró que les doy de comer a los callejeros y se puso muy exigente… ¡Después descubrí que come por 4!

#14 Este muchacho comenzó a aparecer hace unos meses. Tenía collar pero ninguna identificación. Un día decidí poner una nota en su collar para ver si tenía un hogar. ¡Sí tiene! Su encantadora madre me envió un mensaje con él y dice que es genial que venga a dormir la siesta y a pasar el rato conmigo

#16 Nos mudamos a una nueva casa en diciembre

#17 Este pequeño demonio encontró un lugar cómodo en mi coche en una tarde lluviosa, después encontró mi sofá e intentó comerse mi alma

#18 No es mi gato, pero escuchó los truenos de las tormentas de Indiana, cerca de Louisville, y se puso a rasguñar la puerta para entrar y refugiarse, jaja. Es muy dulce

#19 Mi gato y el que no es mi gato en mi escritorio… El pelirrojo es mío, el blanco es casi mío

#20 Este es mi jardín, pero ese no es mi gato. No sé quién es, de dónde viene, ni cómo se llama, pero sigue viniendo y comiendo la comida de mi gato. Es corpulento, parece sano, y es un descarado, ¡lo encontré en mi sofá hace un par de días!




