La educación es una parte esencial dentro de la lucha por una mayor equidad, compasión, inclusión y respeto. No obstante, sola y sin nuestro apoyo incondicional y continuo, la educación no será la panacea contra el sexismo, la misoginia y la masculinidad tóxica que buscamos. Esto no es algo que se soluciona de la noche a la mañana, es un proceso largo, arduo y agotador; una guerra desgastante entre ideales opuestos.
“Definitivamente, una mejor educación es la clave, pero no permitir que la masculinidad tóxica siga existiendo también depende de todos nosotros. Esto significa que tenemos que hacer lo posible para enfrentar a la misoginia y la homofobia”, observó el psicoterapeuta Silva en su entrevista con Bored Panda. Además, agregó que tanto la misoginia como la homofobia “aún prevalecen en el Reino Unido”, lugar donde él reside, y que “demasiadas personas siguen haciendo la vista gorda al presenciar este tipo de situaciones”.
Según Silva, los hombres necesitan hacer su parte y estar más en sintonía con sus emociones, en lugar de reprimirlas como es habitual que suceda con la masculinidad tóxica.
“Necesitamos más representaciones de hombres que acepten sus emociones y hablen sobre ellas, y que los muestren llorando, riendo o abrazando a alguien”, dijo.
#5 Erradiquemos los conceptos “sexo consentido” y “sexo no consentido”, es sexo o violación. No debemos utilizar el lenguaje como una herramienta para enmascarar los traumas y el horror

Otra cosa que debe cambiar drásticamente es cómo se definen el “éxito masculino” y la masculinidad. “Es necesario que cambiemos la imagen de lo que significa el éxito para los hombres. Así que, básicamente, tenemos que cambiar la esencia de nuestra sociedad, ya que la masculinidad tóxica es parte del sistema de pensamientos defectuosos que la conforma. Llevará algo de tiempo, pero podemos comenzar a hacer cada uno la parte que nos toca”, le dijo el psicoterapeuta a Bored Panda.
#11 Que le j*dan a la misoginia

#15 Este cartel sí que tiene sentido












