Ser introvertido suele implicar que uno prefiere centrarse en su mundo interior y en lo que pasa por su mente antes que en otras personas y en el mundo exterior. Los representantes de este tipo psicológico tienden a ser más reservados y retraídos; pueden preferir trabajar individualmente en vez de en equipos.
Estos rasgos comunes suelen dar la idea errónea de que no les gusta socializar. Esto no es cierto, ya que a muchos les gusta participar en actividades sociales, aunque pueden ser selectivos.
Debido a la forma en que está conectado el cerebro, los introvertidos y los extrovertidos reaccionan de forma diferente a los lugares estimulantes y con mucha gente. No es que los introvertidos sientan algún tipo de rechazo hacia ellos, sino que simplemente no se ven “recompensados” de la misma manera que los extrovertidos luego de socializar.
Psychology Today señaló que, debido a la composición de su sistema nervioso, producen menos dopamina, un neurotransmisor asociado a la recompensa, cuando participan en reuniones sociales.
Algunas personas introvertidas participan en fiestas o reuniones grandes. Sin embargo, es posible que después se tomen un tiempo para recargar su batería social. Suelen necesitar tiempo a solas para desconectar, escapar del ambiente estimulante y procesar los acontecimientos recientes. No hacerlo puede llevarlos a sentirse abrumados o irritados.
Se calcula que entre el 25% y el 40% de la población es introvertida. Aunque cada persona es diferente, quienes comparten el mismo tipo de personalidad pueden enfrentarse a problemas similares. En el caso de los introvertidos, suelen incluir la necesidad de recargar la mencionada batería social, encontrar el entorno o las personas adecuadas para socializar, o incluso hacer una llamada telefónica.
Las conversaciones triviales también pueden funcionar como kriptonita para las personas introvertidas. Y es comprensible: cuando el porcentaje de tu batería se está agotando, lo último que quieres hacer es malgastarla hablando del tiempo. Los introvertidos tienden a sentir rechazo porque no los lleva a conocer realmente a la persona y ver si hay alguna forma de establecer una conexión más profunda. En lugar de eso, se agotan hablando de cosas sin importancia.
Estas imágenes nos permiten ver los obstáculos por los que tienen que pasar los introvertidos en su vida diaria. La página de Facebook “Introvert Problems”, creada en 2016, cuenta actualmente con 3.500 “Me gusta” y 3.600 seguidores. Las cifras demuestran que con su contenido es, sin duda, algo fácil con lo cual sentirse identificado.





















