#1

- Era un hombre de 1,55 metros de altura, con cabello marrón rizado y una actitud constantemente alegre.
- Nunca usaba zapatos, dentro o fuera de la casa.
- Literalmente dormía en el suelo, en lo que solo puedo definir como un nido de mantas.
- Tenía un jardín y siempre me animaba a que comiera sus tomates.
- Traía samosas y otras cosas a casa, y siempre me daba la mitad sin razón aparente.
- Él y su esposa soñaban con vivir alejados en una pequeña casa en un camión.
Espero que le esté yendo bien.
¿Por qué vivir con otra gente resulta tan fascinante? La mayoría de nosotros intentaríamos comportarnos de la mejor forma, al menos al principio; pero, eventualmente, la verdadera personalidad de cada uno comienza a aparecer. Es imposible esconder la personalidad para siempre, ya sea que se trate de una persona loca por la limpieza que necesita fregar el retrete una vez por día, de alguien que tiene el sueño muy ligero y que sería capaz de llamar a la policía si los vecinos escuchan música luego de las 10 p.m., o de un mentiroso compulsivo que inventa historias elaboradas para evitar pagar el alquiler todos los meses. También, cuando nos mudamos con una pareja, pueden existir muchos desafíos que debemos enfrentar; pero, al menos, el amor está allí. Trabajamos duro para comprometernos por el bien de la relación y estamos acostumbrados a comunicarnos con la otra persona.
Pero, cuando se trata de compañeros de piso, puede que vivamos con una persona a quien no conocíamos antes de mudarnos, por lo que la situación puede terminar de muchas formas. Las diferencias culturales, las distintas personalidades y los diversos hábitos de vida pueden impactar en cómo se llevarán los compañeros de cuarto. Pero, si ambos respetan el espacio y se respetan el uno al otro, en teoría no deberían existir los conflictos.
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#3

Algunas personas prefieren vivir con sus mejores amigos, mientras que otras optan por completos extraños con los que tendrán pocas interacciones. Existen pros y contras en cada situación. Siempre está el riesgo de que, cuando vives con alguien con quien eres cercano, la relación pueda verse perjudicada por los hábitos que no encajan, por lo que puede ser mejor escoger a un compañero neutral. No obstante, al vivir con alguien que no conoces mucho, puede resultar difícil saber si es digno de confianza. Y también puede tener molestas peculiaridades, aquellas que se intenta evitar cuando se decide no vivir con un mejor amigo, pero que solo toman algo de tiempo para salir a la luz.
Vivir con amigos cercanos implica que siempre contarás con apoyo emocional en casa y que, cuando quieres salir a tomar café, siempre tendrás a alguien para pedirle que te acompañe. Por otro lado, estas personas podrían meterse en tu vida más allá de lo que deseas. No podrás invitar a una cita a tu casa sin que lo sepan y puede que te sientas obligado a invitarlos a cada sitio que quieras visitar. Vivir con otros adultos puede ser una situación complicada por muchas razones, sobre todo si tus compañeros de piso son personas bizarras.
#4

Un domingo por la mañana, alguien tocó la puerta principal. Eran testigos de Jehová.
Entonces, K se dirigió a la puerta y les invitó un café, pero estaba desnuda.
K es, pues, muy increíble cuando está desnuda. Tiene el cuerpo que tenía Chyna en su mejor momento y muchos tatuajes y piercings.
Claramente, los testigos se apresuraron a irse. Y jamás volvieron a aparecer en nuestro hogar.
#5

Eso curó mi insomnio. Escuchar el juego en un idioma que no comprendía era muy relajante y, aparentemente, pasé de que me tomara 3 o 4 horas conciliar el sueño (si es que me dormía) a quedarme dormido 30 segundos después de acostarme.
Esta lista está llena de ejemplos impactantes sobre incompetencia, como dejar un burrito en el microondas durante 40 minutos, y también de situaciones aterradoras, como tener un compañero que camina o habla mientras duerme. Pero vivir con un compañero de cuarto no siempre es negativo. A veces, puede que sea algo fascinante por lo diferente que esa persona es a ti. Si eres musulmán y terminas viviendo con un compañero mormón, puede que existan muchas diferencias religiosas, pero probablemente compartirán decisiones morales y de vida. Además, podrás aprender sobre la cultura de otra persona, si es diferente a aquella en la que creciste o en la que vives.
Y, aunque la comida suele ser un problema para muchos compañeros de piso, dado que algunas personas se sienten con el derecho de tomar lo que desean aun cuando no han pagado por ello, también puede ser una forma de generar amistades. Si tu familia es mexicana y sabes cómo preparar los chilaquiles más deliciosos del mundo, puede ser divertido compartirlos con tu compañero italiano que jamás ha probado ese plato. Compartir comidas puede ser una buena forma de relacionarte con compañeros de piso, y también puede resultar en que tengas que cocinar menos platos para ti solo.
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#7

La vi limpiar el refrigerador, cerrar una bolsa de papas fritas y citar a Shakespeare mientras dormía. Lo que la hacía volver a la cama era cuando le pedía que volviera a acostarse: ella me miraba y cerraba los ojos. Siempre que le preguntaba si se acordaba de algo de todo ello, su respuesta era que no.
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Tuvimos una larga discusión. Eso no era aceptable.
Volvió a ocurrir y pasaron 6 semanas hasta que pude echarla.
#11

Trabajaba en una guardería y se contagió de impétigo. Era asqueroso, pero tratable. Sin embargo, no quiso tratarlo porque era demasiado costoso. Así que yo vivía con el miedo de contraerlo y de que los niños que ella cuidaba también se contagiaran (había dicho en su trabajo que lo estaba tratando y que ya no era contagioso, y le creyeron). Tenía llagas y costras enormes en su rostro y no le importaba. Luego de 5 semanas, FINALMENTE fue al doctor.
Las cosas continuaron tensas hasta que su mamá la visitó unas semanas después y la convenció de que se internara. Ella le había estado enviando mensajes suicidas a su mamá todos los días durante semanas. La madre pagó su parte del alquiler por los siguientes 3 meses, hasta que el contrato terminó, y ella regresó a su hogar. Nunca volví a hablarle. Espero que esté mejor.
#12

Mi otra compañera (éramos 4, con dos habitaciones y un área común) era extremadamente ruidosa a todas horas y, si le pedías que se callara un poco, incluso si lo hacías respetuosamente, comenzaba a dar volteretas, a golpear cosas y a cantar a propósito. Afirmaba ser la sobrina de Jay Leno.
Una historia más: tuve una compañera que se acostaba con un chico diferente todos los fines de semana y podíamos oírla del otro lado de la pared, ya que hacía mucho ruido. Le decíamos que podíamos escucharla y ella siempre negaba que se había acostado con alguien. Vamos, amiga.
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Le dije claramente que no tocara mis cosas, pero las tomaba de todas formas.
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Entonces, me quedaba en la cama y pensaba: “¿Qué debería hacer aquí?”. Es decir, eran violentos el uno con el otro, y no era como si una persona aterrorizara a la otra, sino que se trataba de dos personas jóvenes en un espiral de angustia mutuo y consensuado.
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