¿Qué haces después de fallar en algo? Pues librarte de tu decepción y volver a intentarlo. Estos dos devotos amantes del arte llevan AÑOS intentando entrar en el museo de arte Hiroshima Onomichi, pero siempre les han echado nada más verlos. Estos son Ken Chan y Gosaku, los felinos más persistentes que hay.
Comenzó hace un par de años cuando el museo presentó una exhibición de fotografías de gatos de Mitsuaki Iwago. Unos días después, llegó un visitante inusual, creando la mejor publicidad imaginable para el evento. Sin embargo, el guarda de seguridad bloqueó su paso en la puerta de entrada. En Marzo del año pasabo, el mismo gato negro del vecindario volvió. Pero esta vez se trajo a un amigo pelirrojo. Por desgracia, ambos se vieron forzados a volver por donde vinieron.
Lo más probable es que ambos vivan cerca del museo, porque no hacen más que volver constantemente. Con el tiempo, el personal comenzó a tuitear fotos cada vez que venían, convirtiéndolos en celebridades de internet.
Y aunque siguen sin conseguir entrar, al menos reciben mimos de los guardas cuando los sacan afuera.
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El museo de arte Hiroshima Onomichi pasa mucho rato intentando evitar que los gatos entren en él

Image credits: @bijutsu1

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Hay dos culpables. Uno negro.

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Y uno pelirrojo

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Comenzó hace un par de años cuando el museo presentó una exhibición de fotografías de gatos de Mitsuaki Iwago

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Unos días después, llegó un visitante inusual, creando la mejor publicidad imaginable para el evento

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Sin embargo, el guardia de seguridad no le permitió entrar

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En Marzo del año pasado, el mismo gato negro del vecindario volvió

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Pero esta vez se trajo un amigo pelirrojo

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Por desgracia, ambos tuvieron que volver por donde vinieron

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Lo más probable es que ambos vivan cerca del museo, porque no hacen más que volver constantemente

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Y aunque siguen sin conseguir entrar

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Al menos a veces pueden echar una ojeada a lo que hay

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y descansar entre intento e intento

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El museo incluso ha creado merchandising dedicado a estos peludos amantes del arte


