"Oliver es salvaje. Corre por toda la casa como un maniaco. Pero también es muy dulce y le gusta que le rasquen la barbilla."
No para de meterse donde no debe, sobre todo cuando Sondra está haciendo algo. Si está metiendo ropa a la secadora, él se mete dentro. Si está sacando los platos del lavavajillas, él se mete dentro. Y si está haciendo la cena, se mete en la despensa. Y si Sondra está descansando, se duerme junto a ella en el sofá.
"Es muy exquisito con la comida, solo le gusta el pienso seco y 2 tipos de comida húmeda. No quiere carne, pero se come una palomita de maíz que lleve 2 días en el suelo. Me ha atacado cuando saco cebollinos de la bolsa de la compra."
También le gusta salpicar el agua del retrete, así que es importante tener la tapa bajada. Con invitados, les gusta "peinarlos" con sus garras y a veces darles mordisquitos en la cara después deunos mimos.
A pesar de su salvajismo, no destruye la casa. "Casi nunca tira o rompe nada. Si lo hace es porque intentó meterse en un sitio sin espacio. La excepción son los vasos de agua, le encanta tirarlos. Un año me regalaron una fuente para gatos y Oliver tardó 2 días en aprender a quitarle la tapa y salpicar el agua por doquier."




















