Más que seguir tendencias, Sheidlina crea su propio mundo surreal, gracias al que se ha convertido en un fenómeno de internet siendo tan joven. Experimenta con distintas técnicas de fotografía y edición combinándolas con vestuario imaginativo y maquillaje para crear imágenes extrañas pero estéticamente llamativas. Su excentricidad es una de las claves de su éxito.
Su Instagram está lleno de color a primera vista, pero si te fijar bien, verás que sus obras son a menudo conceptuales y con varias capas. Las utiliza para expresar su opinión en tópicos importantes, como la salud mental, los roles de género, problemas sociales como la pandemia o los incendios.
"Descubrí internet cuando solo tenía 13 años, en casa de una amiga. Entonces no pensaba que cambiaría tanto mi vida. Así que cuando me convertí en una adolescente solitaria con muchas inseguridades, me cree una cuenta en la red social rusa VKontakte, donde pude satisfacer mi potencial en dibujo y fotografía. Mis inseguridades desaparecieron y encontré muchos amigos. Estoy agradecida de haber nacido en la época de internet, es el mejor invento de la humanidad," contó a KALTBLUT magazine.
Se inspira en "ideas puras o metáforas" y siempre intenta visualizar todo lo que escucha o lee. Sheidlina también es una talentosa pintora con un estilo único y ha trabajado para marcas mundiales como Nike, BMW, Paypal y L' oreal.
"Me di cuenta de que el mayor interés de mis seguidores era mi cara, ya que mis selfies tenían más likes y comentarios, así que decidí que lo mejor era añadirme a mi misma a mis ideas. Hoy en día, los selfies normales son las fotos que menos valen, ya que el público siempre espera algo inusual y no les satisface una simple foto. Todo pasa de moda antes o después: el estilo, los colores e incluso los memes, pero una idea nunca se vuelve mainstream, es eterna."




















