"Yo veía fotos de estos adorables animales hechas por otros fotógrafos, y quería hacerlas yo mismo. Como me encantan las flores y los animales, intenté combinarlos. Siempre busco cómo captar la naturaleza de una forma que no la afecte."
"Había muchas ardillas curiosas, así que no fue difícil fotografiarlas, pero captar así a una, con la flor, requirió mucha paciencia. En cuanto la olió y metió su cara en ella, supe que era una foto única en la vida."
"Solo tienes que empezar a fotografiar la fauna y naturaleza en tu propia zona y practicar y experimentar mucho. Cuando seas un maestro fotografiando tu propio entorno, ve a otros países y explora."
Van Duijn se crió en Noordwijk, en la costa holandesa, y comenzó a trabajar en la pescadería de sus padres tras graduarse. Se compró su 1ª cámara hace 8 años, tras decidir que necesitaba una "salida creativa".






















