Su proceso de trabajo comienza determinando el "tipo" de su clienta, teniendo en cuenta sus ojos, piel y color natural del cabello, así como la textura. Usa las estaciones del año para distinguir estos tipos: invierno, primavera, verano y otoño.
Por ejemplo, alguien que es invierno tiene ojos claros y pelo oscuro. Si es verano, tiene ojos claros, pelo canoso y piel clara. El color de ojos es muy importante por sus muchas variaciones.
"Es como crear un cuadro. Primero analizas los colores con los que vas a pintas, y cuando los tengas listos, cuando sepas el tipo de tu clienta y la forma de su cara y textura de su pelo, entonces comienzas a "pintar"."
"Cada persona tiene un tipo. Creo que cada persona que se dedique a la peluquería tiene que entender estas cosas." Y es una ciencia exacta, no algo al tuntún. Crear un peinado que encaje a una mujer es parte de lo que más le gusta. También, mostrarles que no hay nada que temer al experimentar con maquillaje hasta que encuentren el look que más les gusta.
También ayuda a las mujeres a analizar lo que les hace parecer más bellas y femeninas, y cómo abrirse a los comentarios sobre su aspecto. Jurgita admite que suele ser más directa que diplomática con sus clientas, porque valora la verdad y no andarse con rodeos.
"El cabello es energía. Algunas personas tienen que domar su pelo. Otros, hay que convencerlos de que les queda bien y que la próxima vez, su pelo estará más sano. Les ayudas a entender que tienen que quererlo y cuidarlo, que es parte de su cuerpo."





















