"Fue lo clásico que te dice la gente: 'oh, deberías hacer cómics', o 'publica tu arte en internet', así que lo intenté unas cuantas veces. Pero creo que mis habilidades artísticas o de comedia no estaban donde tenían que estar, porque mis anteriores esfuerzos fracasaron," cuenta Jane.
"Luego, tras una ruptura (qué típico), tenía que meterme a hacer algo y probé de nuevo. Creo que estaba en el momento justo para ello, porque The Pigeon Gazette triunfó más allá de mis expectativas."
"Me crié como una asiática de primera generación en un suburbio estadounidense, y ya era muy consciente de mi misma y tenía muchas dudas, aún las tengo. Pero intento aprender constantemente y espero que eso se note a través de mis cómics."
"Esa cita que salió mal, el encuentro con alguien horrible, o una estresante situación social... todo eso no tiene por qué destruirte, te lames las heridas, respiras y vuelves a salir de tu zona de confort."
"Pero hay temas de los que no quiero hablar, como política. No es porque no tenga opiniones o posturas que apoye, pero creo que los cómics en redes sociales suelen ser demasiado cortos y rápidos para promover este tipo de conversaciones de forma productiva."
"Es importante porque definitivamente acoge los necesarios cambios sociales, pero la gente se quema. Necesitan lugares donde descansar, donde quitarse cosas de la cabeza, y quizá The Pigeon Gazette pueda ser esa fuente de positividad."
"Gracias por leer The Pigeon Gazette, sois una bendición. Para aquellos que lo descubran ahora, o solo lo lean ocasionalmente, mis mejores deseos. ¡Espero que os riáis!"
















