"Mis comics están basados en mi vida diaria. Al principio los quería crear todos los días, para recordar las cosas de forma divertida y especial. También dibujo sobre dificultades como 'esos días del mes' o como nos enfrentamos a ciertas cosas, con las que las mujeres se sienten identificadas."
Esta artista autodidacta reside en Bélgica. "Comencé a dibujar cuando aprendí a sostener un lapiz. Mis heroínas eran Sailor Moon y las princesas Disney, me encantaba su ropa y su pelo y pasaba horas intentando dibujarlas. Nunca fui a clase de arte, pero pasaba mucho rato practicando, viendo animación... Creo que así creció mi pasión por el arte, hasta hoy."
Nació en Tailandia, se crió en Los Angeles y ha estudiado y trabajado en Japón como profesora. "No useo muchas técnicas y herramientas para trabajar, por eso mi estilo siempre parece desordenado e imperfecto. Pasé mucho tiempo buscando mi estilo y era estresante porque quería la perfección. Ahora que lo he encontrado, esto lo hago por pasión y para aliviar el estrés."
"Comienzo creando un esbozo, luego las líneas y colores. Me quedo con una paleta colorida, para que la audiencia tenga vibraciones positivas y animadas."
Para su novio belga no tiene importancia que ella comparta detalles de su vida personal en sus cómics. "Por suerte, mi novio me apoya a mi y mis pasiones. Sabe lo mucho que significa crear arte para mí, así que le parece bien. Nos hace felices que otras parejas se puedan sentir identificadas con nuestros momentos divertidos."
Tiene casi 4000 seguidores y siguen subiendo.
"Personalmente, cuando mis comics hacen reír a alguien, merecen la pena. Quiero compartir esa alegría con más gente y las redes sociales son geniales para ello. Al principio no esperaba que le gustaran a nadie, pero ahora es abrumadora la respuesta de la audiencia que los aprecia. Se lo agradezco mucho."




















