Comenzó en 2019. Tras experimentar con la foto de Billy el Niño y ver resultados positivos, Bas decidió probar con alguien que vivía cuando no había fotografías. Probó con Napoleón pero no le satisfizo, así que hace unos meses lo volvió a intentar. "El software con el que trabajo se está desarrollando rápido," dijo, así que supuso que conseguiría mejores resultados.
"Creo que el rostro humano no ha cambiado drásticamente en miles de años, aparte de peinados y maquillaje. La gente que vivió hace siglos seguramente se parecía a nosotros, pero estamos acostumbrados a verlos en los estilos distorsionados del arte antiguo anterior a la fotografía."
Comenzó a experimentar creando imágenes usando redes neurales generativas antagónicas, porque cree que un día serán las "sucesoras de la fotografía". Estas redes tienen miles de fotos de rostros humanos y pueden crear de cero a personas casi fotorrealistas, o encajar rostros en "espacios latentes" con lo aprendido.
Artbreeder, el programa que utiliza Bas, usa inteligencia artificial y redes neurales para crear imágenes casi fotorrealistas basándose en sus datos combinado con lo que sabe sobre el aspecto de las caras y la luz en las fotos. "Intento hacerlo todo según el procedimiento, y dejo que la IA haga la mayor parte del trabajo, pero a veces hago trampas con Photoshop, porque la red no entiende de ropas o peinados históricos aún."
"Aunque veo mis creaciones más como impresiones artísticas que como algo científicamente justificado, a veces el resultado me parece más cercano a la realidad que muchos otros métodos de reconstrucción facial."
Dicen que el retrato de un artista no va de sacar bien los pequeños detalles, sino de captar la "esencia" de la persona o su caracter. ¿Crees que Bas ha conseguido eso?




















