
Durante una inmersión, Karim aprovechó la ocasión para captar una imagen extraordinaria. Estaba documentando un fenómeno poco frecuente: el remolino abandonado de leche que flotaba en las profundidades cuando a la cría de ballena jorobada no se lo bebió. Justo cuando se disponía a volver a la superficie en busca de aire, divisó a la cría que se elevaba en el fondo. Reprimiendo sus ganas de respirar, Karim consiguió capturar unas cuantas fotografías de este momento único.
