
20 Victorias muy reconfortantes, honestas y divertidas que celebran los hombres, compartidas en este grupo online
Ser un tío puede ser duro, por eso es importante reflexionar sobre los aspectos positivos de la vida. Con más de 1,2 millones de seguidores en @DudesPostingWs, está claro que muchos piensan lo mismo. La página comparte triunfos de hombres de todas las edades y condiciones. Tanto si se trata de un pequeño logro cotidiano como de uno enorme, todos merecen ser celebrados.
Pero a veces puede ser difícil para los hombres hacerlo. No es que no sientan nada, simplemente les cuesta expresar sus pensamientos con palabras. Hablar de las emociones (buenas o malas) puede parecer un esfuerzo y muchos se niegan a abrirse.
Aunque parezca un estereotipo que los hombres no pueden hablar de sus sentimientos, debemos analizar por qué es así. Al fin y al cabo, los estereotipos provienen de personas que perpetúan la misma creencia una y otra vez. Muchos investigadores y psicólogos se han propuesto averiguar por qué esta idea está tan arraigada en nuestra cultura.
A este respecto, la psicoterapeuta y escritora Daphne Rose Kingma dijo: "Hemos descartado a los hombres como el género sin sentimientos, nos hemos rendido ante ellos. Debido a la forma en que se socializa a los varones, se ha socavado sistemáticamente su capacidad para manejar las emociones. A los hombres se les enseña, punto por punto, a no sentir, a no llorar y a no encontrar palabras para expresarse".
Se trata de un comportamiento aprendido, no de algo que sea natural para los hombres, o para cualquier persona. De hecho, se llevó a cabo una investigación en la que se analizaba la capacidad emocional de los hombres cuando aún estaban en la infancia. Sus resultados revelaron que los hombres son tan capaces de expresarse emocionalmente, si no más, que las mujeres (al menos en sus primeros años).
Y a los niños se les forma desde muy pronto sobre lo que significa ser un "hombre". Cuántas veces hemos escuchado que "los niños grandes no lloran", o la expresión "ser hombre". La propia palabra se ha cargado de connotaciones de ser inquebrantable e imperturbable, sin mostrar emociones ni debilidades.
Los hombres no son máquinas tipo Terminator, incapaces de sentir nada. Sus emociones son tan profundas como un río, pero sólo podemos ver lo que hay en la superficie, no en sus profundidades. Por eso parece que se rompe un dique cuando los hombres se abren por fin a lo que sienten, y a menudo no en el buen sentido.




















