
Los intrépidos miembros de la tribu Gurung de Nepal, conocidos como maestros cazadores de miel, desafían alturas vertiginosas de unos 300 pies en las estribaciones del Himalaya. Armados únicamente con escaleras de cuerda hechas a mano y largos palos llamados tangos, arriesgan la vida para recolectar el preciado panal.
