
Su primer acto de rebeldía fue robar una bicicleta de una administración militar alemana y rajar las ruedas de todas las demás bicicletas y motocicletas para que no pudieran perseguirla. Encontró un reducto de la Resistencia y se unió a la lucha, utilizando la bicicleta robada para entregar mensajes entre los grupos de la Resistencia. Aprendía muy rápido y enseguida se convirtió en una experta en tácticas y explosivos. Dirigió equipos de combatientes de la Resistencia para capturar tropas alemanas, tender trampas y sabotear equipos alemanes. A medida que la guerra se prolongaba, sus acciones se intensificaron hasta descarrilar trenes alemanes, bloquear carreteras, volar puentes y ayudar a crear un camino libre de alemanes para ayudar a las fuerzas aliadas a retomar Francia desde dentro. Nunca fue capturada. Segouin estuvo presente en la liberación de Chartres el 23 de agosto de 1944 y en la de París dos días después. Fue ascendida a teniente y condecorada con varias medallas, entre ellas la Croix de Guerre. Después de la guerra, estudió medicina y se convirtió en enfermera pediátrica. A sus 96 años, sigue en activo.
