
38 Creaciones de la madre naturaleza que nos han dado mucho miedo
Si alguna vez ves un lobo de crin, podrías sentirte un poco asustado. Parecen zorros gigantes, pero en realidad no son tan peligrosos. El WWF los describe con aspecto de zorro, caminan como ciervos y ladran como perros. Los lobos de crin viven principalmente en Sudamérica, en el Cerrado brasileño.
Suelen ser nocturnos, aunque también deambulan al amanecer y al anochecer. Son omnívoros, pero sus favoritos son las frutas y verduras, especialmente la lobeira (la "fruta del lobo"). También cazan roedores, conejos, insectos y, a veces, incluso aves. Sus largas patas les ayudan a localizar a sus presas entre la hierba alta de la sabana donde viven.
El gusano antártico es realmente una pesadilla. Esta aterradora criatura se parece al xenomorfo de Alien, pero en realidad se encuentra en las profundidades polares, a 500 metros de profundidad en el Océano Antártico Austral. Los científicos no están seguros de qué come este gusano, pero creen que probablemente se trate de otros animales y restos orgánicos.
Su cuerpo está cubierto de escamas que parecen dientes humanos, lo que le da un aspecto de pesadilla. Crecen hasta 20 centímetros, y sus cerdas doradas y brillantes les ayudan a arrastrarse o nadar en el agua y a defenderse. Solo sabemos de ellos porque fueron descubiertos en 1939, ¡pero esperemos no encontrar nada más aterrador!
#7 Un lobo negro devorando costillas de bisonte en el Parque Nacional de Yellowstone

Sabemos que los animales salvajes son fuertes, pero cuando vemos a un tigre flexionando sus bíceps, no podemos evitar pensar: "¿Qué tan fuerte es realmente?". La fuerza de un tigre no se mide por su capacidad de levantar en press de banca ni por su capacidad para lanzar golpes fuertes; los científicos suelen basarse en la fuerza de mordida de un tigre. Los tigres de Bengala tienen una fuerza de mordida de 1050 PSI (libras por pulgada cuadrada). En comparación, la fuerza de mordida de un humano ronda los 120-160 PSI, por lo que la del tigre es casi diez veces mayor.
#12 Una serpiente muere tras intentar comer un sapo venenoso. El sapo no parece impresionado.

La boca de la boa esmeralda es impresionante. Posee los dientes más largos de cualquier serpiente no venenosa del mundo, y los necesita para atravesar el plumaje de las aves, que son su principal fuente de alimento. Estas boas también son originarias de la cuenca del Amazonas, y los expertos en animales las llaman constrictoras. No aplastan a sus presas, sino que las envuelven y las asfixian.
#14 Mirar fijamente a un oso pardo de esa manera es lo más parecido a mirar a la muerte a los ojos.

El loro Drácula tiene un nombre inquietante. Pero esta ave de Nueva Guinea, cuyo verdadero nombre es loro de Pesquet, recibió ese apodo por su apariencia. Con un peinado engominado hacia atrás y un plumaje rojo brillante, casi parece un conde de Transilvania.
Sin embargo, no son vampiros. Los loros de Pesquet tienen una dieta curiosa: solo comen varios tipos de higos. Los conservacionistas los clasifican como especie vulnerable porque son cazados por sus hermosas plumas rojas y brillantes.
#16 Los caracoles volcánicos son una especie peculiar. Sus caparazones están hechos de sulfuros de hierro y viven cerca de fuentes hidrotermales que pueden alcanzar temperaturas de hasta 750 grados Fahrenheit.

¿Cuáles de estas fotos de la naturaleza os asustaron más, pandas? ¡Contadnos y compartid vuestros datos e imágenes más aterradoras en los comentarios! Mientras tanto, si buscáis más pruebas de que la naturaleza es tan aterradora como asombrosa, ¡consultad nuestras publicaciones anteriores aquí y aquí!
#20 Tomé esta foto en el trabajo. La avispa estaba al otro lado del cristal. Me pareció genial.
















