
“Desde lo visual, el arte transforma y mejora la vida de todos. Si además podemos transmitir un mensaje y generar conciencia sobre los temas que nos interesan o que atraviesan a una sociedad, o a un pueblo, mejor aún”, declaró.
Martín nació en Caseros, provincia de Buenos Aires, el 13 de junio de 1981. El arte llegó a su vida muy temprano: desde los 10 años comenzó a realizar murales para su familia, amigos y hasta en el colegio; las calles que lo vieron crecer fueron testigos del desarrollo de su pasión. Cuando estaba en la secundaria pintó las paredes de su escuela para así pagar el tradicional viaje de egresados argentino. Más tarde, comenzó a trabajar en paredes despintadas cedidas por vecinos que esperaban mejorar el entorno urbano. Cursó la carrera de Gestión de Arte y Cultura. En la actualidad, dicta cursos y talleres de manera independiente.
Estudió pintura en diferentes talleres, pero pronto se sintió limitado por el tamaño de los cuadros. Sabía que necesitaba expresarse a gran escala, es así como el mural se convirtió en el formato perfecto para desarrollar sus obras. Quiso traspasar las fronteras de los museos y galerías y asumir los desafíos que implican llevar a cabo este tipo de trabajo, desde los permisos necesarios hasta la imponente altura. Al ser un artista en gran escala, es imposible que sus obras dejen indiferente a alguien. A pesar de esto, aun continúa pintando en lienzos y ha expuesto en galerías de Argentina e Inglaterra.
Este artista posee un estilo realista al que suma componentes más surrealistas para construir piezas únicas. Se vale de fotografías para copiarlas en la pared, usa personas y escenarios que logran conectar con los transeúntes. “Me baso en el fotorealismo. Utilizo fotografías para generar composiciones con una fuerza visual que llame la atención. Me interesa mucho llegar a las personas que no están vinculadas con el arte. Por ahí, al ver mis murales, se despierta un nuevo interés”, explicó.
Martín suele retratar a iconos de la cultura popular argentina como los escritores Ernesto Sábato y Julio Cortázar, el músico Luis Alberto Spinetta, la cantante Mercedes Sosa, parte del equipo de fútbol campeón del mundo, entre ellos Lionel Messi y Emiliano “Dibu” Martínez, y otros. Entre sus trabajos, se puede destacar el mural donde aparece el reconocido futbolista Diego Maradona, el más grande del mundo hecho en honor al astro. El deportista quedó inmortalizado en una pared de 1.800 metros cuadrados sobre una avenida de Buenos Aires.
También incluye como protagonistas a personas comunes y escenas del día a día. Sus murales plasman personajes anónimos que cuentan historias que merecen ser conocidas. En la obra titulada “Reflejos” se puede apreciar a una niña contemplando su reflejo en el río; la intención detrás es concientizar sobre la importancia del cuidado de los recursos naturales.
En esta otra llamada “Viaje de Estudio”, el foco es una joven sentada en el transporte público con su material de estudio sobre el regazo preparándose para un examen. “Simboliza el esfuerzo, el sacrificio y el trabajo”, comentó el artista. “Viaje de Estudio” está dentro de los diez mejores murales del mundo en el ranking que realizó la plataforma de arte Street Art Cities para el año 2022. No es la primera vez que es reconocido por este sitio: en 2021, uno de sus murales ubicado en la provincia de Córdoba, Argentina fue destacado como el mejor del mes de noviembre.
También en el año 2021 fue declarado como Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. Su nombre es ahora asociado a la escenografía urbana local. “Este reconocimiento en la Legislatura es una legitimación al arte urbano. Estamos en la calle y esto se está consolidando, es una mención para todos”, expresó Martín.
Martín ha explicado que una vez que sus creaciones están listas, ya no le pertenecen, son de todos. Pretende que se genere un diálogo e interacción entre los espectadores y su arte y que fluyan las interpretaciones personales.
En cuanto al muralismo, este es un movimiento artístico que surgió en México en la década de 1920, después de la Revolución Mexicana, y luego se extendió a otros países de América Latina y el mundo. Artistas mexicanos como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, se sintieron inspirados por los ideales revolucionarios y abrazaron el arte como una herramienta para expresar y difundir las ideas de justicia social y equidad. Los murales se pintaban directamente en edificios públicos usando técnicas como pintura al fresco o acrílica y a menudo abordaban temas como la historia de México, la lucha de clases, la injusticia social, los derechos de los trabajadores, la identidad cultural y los derechos indígenas. Una característica distintiva de este arte son sus obras coloridas, a menudo brillantes y vibrantes, que generan un impacto visual potente y llaman la atención de los transeúntes.
Actualmente, el muralismo se ha adaptado a los contextos contemporáneos y aborda una gran diversidad de temas, que incluyen cuestiones políticas, sociales, culturales y medioambientales. Los artistas murales actuales utilizan técnicas y estilos variados y emplean una amplia gama de materiales, como pinturas acrílicas, aerosoles, mosaicos y otros elementos visuales. Además, el muralismo contemporáneo suele buscar la interacción y participación del público, invitando a los espectadores a interactuar con las obras y ser parte del proceso creativo.
Queridos Pandas, esperamos que se hayan deleitado con este recorrido por la fascinante obra de Martín Ron. ¿Qué opinan de sus murales? ¿Cuál les ha gustado más? ¡Recuerden votar por sus imágenes preferidas y dejar sus comentarios más abajo! ¡Hasta la próxima, amigos!






















