La fotografía minimalista surgió de la pintura y escultura abstractas extremas de artistas del siglo XX. Gracias a patrones geométricos simples, líneas fuertes, campos pintados de color, los minimalistas crearon obras que no hacían referencia a nada del mundo real, sino que se representaban a sí mismas. Los fotógrafos minimalistas adoptaron este enfoque de simplicidad y elementos de composición limitados, y aplicaron estos principios a lo que veían en el mundo real.
Para crear tus propias imágenes minimalistas, tienes que estar seguro de que las escenas que te atraen también atraerán a los demás. “Se trata de centrar la atención del espectador en un objeto o sujeto singular y eliminar el ruido visual”, explica el fotógrafo Aleks Baharlo. “Con los años he aprendido a confiar en mi instinto y a seguirlo, pero no me gusta hacer que el único sujeto de todo el encuadre ocupe menos del cinco por ciento mientras que todo lo demás es blanco”.
Como la fotografía minimalista tiende a ser austera, el sujeto de cada foto adquiere una importancia aún mayor que en otros estilos fotográficos. Sin otras figuras o elementos de composición en el primer plano o en el fondo, el sujeto tiene que captar la atención del espectador.
“El tema debe ser interesante, o una foto minimalista se convierte en una foto simple”, afirma Baharlo. Al aislar un tema interesante, invitas a la audiencia a usar su imaginación e inventar su propia historia.
Sin el ruido visual de fondo, los elementos del encuadre y los ángulos desde donde son capturados cobran aun más importancia.
Para atraer la atención del espectador hacia tu sujeto, crea la composición de la foto cuidadosamente desde el visor. Pregúntate si todo lo que hay en el encuadre es indispensable.
Retira un elemento de la imagen y comprueba si te gusta. ¿Parece más equilibrada? ¿Sientes que tu atención se dirige hacia donde tú quieres que vaya? Puedes hacer esto una y otra vez, moviendo la cámara o cambiando de posición hasta que solo quede lo esencial.
Si quieren ver más fotografías minimalistas y sentirse inspirados, les recomendamos a la fotógrafa española Rosa Isabel Vázquez. Esta multipremiada artista suele colaborar con el fotógrafo José Antonio Fernández bajo el seudónimo Rojo Sache.
Se caracteriza por trabajar con paisajes en encuadres amplios y colores tenues rodeados de grandes espacios blancos. La artista explora temas como la memoria, la ambigüedad y la muerte.
En la fotografía minimalista, el color, o la falta de él, puede añadir enfoque, crear dramatismo o incluso evocar serenidad. Den vida a su visión experimentando con distintas paletas. ¡Y si logran capturar una foto que les guste, pueden compartirla en 'Minimalist Photography'!





















