Si bien los gatos tienen fama de ser super independientes —y sí que lo son—, también son seres muy emocionales, y desarrollan una relación especial con sus humanos. Cada uno a su manera, los gatos demuestran el apego y cariño que sienten hacia quienes los cuidan. Son estas demostraciones de cariño o de cualquier otra emoción lo que suele despertar nuestro asombro: lo hacen con una inteligencia y una capacidad de convicción muy particulares.
La Universidad de Lincoln, por ejemplo, ha clasificado las relaciones entre gatos y humanos en cinco categorías: relación abierta, amistad remota, relación informal, codependencia y amistad. También es posible que haya diferencias si el gato es macho o hembra. En cualquier caso, estos animalitos nunca dejan de asombrarnos con su combinación de astucia, autosuficiencia y calidez.





















