La dueña vio lo bien que se llevaba Kiki con los shibas el pasado febrero: "Llevé a Kiki y a nuestros perros a una fiesta de Shiba Inus. Kiki se llevaba bien con todos, pero uno de ellos empezó a ladrarle e inmediatamente uno de nuestros perros, Saki, empezó a ladrarle a él y a proteger a Kiki. En ese momento entendí que eran verdaderos compañeros."
Ahora, Kiki y los shibas hacen todo juntos, desde echarse la siesta a explorar, siempre juntos. "Los shibas suelen ser silenciosos en casa, así que Kiki parece poder descansar cuando quiere con la mente tranquila. A veces Kiki hace ejercicio antes de irse a dormir y luego viene a acostarse con nosotros al dormitorio."
"A menudo oigo que los perros se acostumbran a los horarios de sueño de sus dueños y que los gatos se despiertan pronto y luego van a despertarte a ti aunque sean las 4 de la mañana, pero Kiki duerme con todos nosotros hasta que es de día." Parece que en las familias felices los miembros se acaban pareciendo sin importar a qué especie pertenezcan.





















