
Estas 50 fotos de Masayuki Oki nos cuentan cómo es la vida de los gatos callejeros de Tokio
Masayuki Oki no empezó como fotógrafo de gatos. Trabajaba en la industria textil y solo usaba una cámara para su trabajo. No fue hasta 2013, durante un descanso en un parque de Tokio, que conoció a un gato callejero llamado Busanyan Senpai. "Era un gato gris con un patrón en espiral como un gato americano de pelo corto. Me preguntaba cómo vivía allí", recuerda. Ese encuentro despertó una pasión que cambiaría su vida.
A partir de ese día, Oki comenzó a fotografiar a todos los gatos que encontraba, aprendiendo a observar sus emociones, gestos y personalidades. "Me di cuenta de que estos gatos tenían emociones, expresiones y gestos complejos. También descubrí que los gatos tienen relaciones complejas, al igual que los humanos", dice. Su trabajo va más allá de las instantáneas tiernas, mostrando cómo los gatos interactúan entre sí y con su entorno de maneras que la gente rara vez percibe.
La dedicación de Oki se refleja en el tiempo que dedica a capturar la foto perfecta. En las islas de gatos de Japón, fotografía desde el amanecer hasta la noche, editando sus imágenes el mismo día. “A veces siento como si los gatos me estuvieran diciendo que capture el momento, convirtiéndolos en mis maestros de fotografía”, comparte. Su paciencia y su cuidadosa observación le permiten revelar momentos de alegría, curiosidad e incluso travesuras que hacen de cada gato algo memorable.
Hoy, la fotografía de Oki ha llegado a personas de todo el mundo. Con cientos de miles de seguidores en Instagram y varios libros publicados, sigue inspirando a los amantes de los gatos de todo el mundo. “Quiero hacer felices a todos los amantes de los gatos del mundo con mis fotos”, afirma.



















