
30 Fallos de arquitectos que se olvidaron de lo básico y funcional
Lo que permite construir las edificaciones modernas casi en un abrir y cerrar de ojos es la prefabricación. En este método de construcción, el edificio no empieza en la obra, sino en la fábrica, donde se ensamblan las distintas partes del edificio.
Esta técnica ahorra tiempo y costes al producir y conectar los componentes en un lugar más adecuado que elimina la mayor parte del tiempo y los costes de transporte.
A menudo, las obras están situadas en ciudades estrechas y densas o en zonas rurales lejanas, lo que dificulta el envío de materiales y maquinaria pesada. Esto suele ser problemático, ya que alarga los plazos de construcción y aumenta automáticamente los costes.
La prefabricación no sólo elimina estos problemas, sino que también suprime cualquier restricción meteorológica o retraso en los plazos y permite a las empresas asumir múltiples proyectos sin limitar su atención, tiempo y recursos a una sola construcción.
Los edificios prefabricados pueden ahorrar hasta un 50% del tiempo en comparación con la construcción tradicional. Esto es una gran noticia para los inversores, ya que obtienen sus beneficios mucho más rápido.
Para hacernos una idea de lo rápida que puede llegar a ser la construcción: El récord Guinness de la casa construida más rápidamente pertenece a una casa terminada en 3 horas, 26 minutos y 34 segundos en el condado de Shelby, Alabama. Tenía una superficie de 1.200 pies cuadrados y contaba con tres dormitorios y dos cuartos de baño, todo ello equipado con electricidad y fontanería. Fue el resultado de un proyecto benéfico en 2002 y batió el récord de Nueva Zelanda de 3 horas, 44 minutos y 59 segundos.




















