
Emmanuelle Béart alcanzó la fama internacional a principios de sus veinte años tras su actuación en la película de 1986, Manon des Sources, que la consagró como una de las actrices francesas más bellas al natural.
La belleza francesa cautivó posteriormente al público mundial en Misión: Imposible junto a Tom Cruise.
Sin embargo, con tan solo 27 años, la actriz tomó una decisión de la que más tarde se arrepentiría profundamente: un aumento de labios que salió terriblemente mal.
«Me operé los labios a los 27. Fue un desastre», reveló en una sincera entrevista con Le Monde en 2012.
La cirugía alteró drásticamente su rostro. Reflexionando sobre aquella época, Béart explicó que la impulsaron la inseguridad y una pérdida momentánea de confianza.
«Si un hombre o una mujer se hace algún retoque, es porque ya no puede vivir con esa parte de su cuerpo… La sola idea de una inyección hoy en día me destroza».
Ahora, a sus sesenta y tantos años, la actriz ha aceptado sus rasgos "mal operados" y se opone firmemente a los retoques estéticos innecesarios, advirtiendo a los demás del coste emocional y físico que pueden acarrear.
La belleza francesa cautivó posteriormente al público mundial en Misión: Imposible junto a Tom Cruise.
Sin embargo, con tan solo 27 años, la actriz tomó una decisión de la que más tarde se arrepentiría profundamente: un aumento de labios que salió terriblemente mal.
«Me operé los labios a los 27. Fue un desastre», reveló en una sincera entrevista con Le Monde en 2012.
La cirugía alteró drásticamente su rostro. Reflexionando sobre aquella época, Béart explicó que la impulsaron la inseguridad y una pérdida momentánea de confianza.
«Si un hombre o una mujer se hace algún retoque, es porque ya no puede vivir con esa parte de su cuerpo… La sola idea de una inyección hoy en día me destroza».
Ahora, a sus sesenta y tantos años, la actriz ha aceptado sus rasgos "mal operados" y se opone firmemente a los retoques estéticos innecesarios, advirtiendo a los demás del coste emocional y físico que pueden acarrear.
