
Llevar una mascarilla. En Hong Kong, si estás mínimamente enfermo, te pones una. Si te sientes feo, te pones una, si simplemente eres perezoso y no quieres hacer nada, te pones una. En la mayoría de los países asiáticos llevan mascarillas, y no es porque queramos, sino porque hemos crecido sabiendo que, como sociedad, tenemos que protegernos unos a otros.
