"He sido dibujante toda mi vida. Profesionalmente, empecé hace poco más de 10 años. Es duro, pero satisfactorio. Si trabajas para una agencia, no eliges tus proyectos y te atienes a sus normas al escribir y dibujar. Fue una gran experiencia, pero me gusta tener libertad. Así que ahora tengo la libertad de trabajar solo, y es lo mejor. Echo de menos juntarme con más gente a veces, pero lo prefiero."
"Convertirse en dibujante es duro y brutal. Te rechazan muchísimo y casi nada sale como lo planeas. Hay que aguantar ahí y seguir trabajando en ello. Mucha gente se rinde, y muchos no consiguen hacer exactamente lo que quieren pero el camino quizá te lleve a algo mejor. Yo ahora tengo un acuerdo para hacer una novela gráfica, que es algo que nunca creí que haría."


















