
43 Celebridades que publicaron sus fotos sin maquillaje, y su aspecto te sorprenderá
Alguien sin conocimientos especializados sobre cosmética probablemente dirá que el maquillaje realza principalmente el rostro. Se suele usar para disimular manchas, arrugas, acné y otras imperfecciones faciales.
Sin embargo, según un estudio de 2019 publicado en Skin Research & Technology, el maquillaje también mejora la percepción de uniformidad de la piel. La investigación también reveló que los cosméticos aplicados profesionalmente aumentaban la homogeneidad facial.
En el caso de optar por el maquillaje como parte de la estética personal, pisa con fuerza una nueva técnica que logra un resultado natural y que está despertando mucho interés. Se trata del estilo baby skin, que consiste en tratar de conseguir el efecto de la piel tersa como la de un bebé. Un paso imprescindible para conseguirlo es seguir una correcta rutina de cuidado de la piel —con limpieza, hidratación y exfoliación—, y a la hora de aplicar el maquillaje evitar los acabados mate y recurrir a los nude que conseguirán un resultado más fresco.
Pero, detrás de los cosméticos, hay una industria que genera millones al año. La tendencia, como mencionamos antes, de intentar lograr un look más natural hace que se incremente la demanda y suban las ventas de los productos que nos permiten conseguir esta imagen. Las modas y la publicidad hacen del maquillaje un negocio muy redituable.
Un ejemplo de esto es la cantante Rihanna y su marca Fenty Beauty, que responde a la demanda de productos pensados para todas las tonalidades de piel, que no suelen encontrarse en muchas de las grandes marcas. También hay firmas dedicadas a salir de los patrones de binarismo de género, como Panacea (de la coreano-estadounidense Terry Lee), American Eagle y su línea “Mood”, y Allél, que ofrece un enfoque personalizado basado en el ADN.
Como verán, queridos Pandas, no son pocos los ejemplos de artistas y celebridades que optan por mostrar una imagen más real de sí mismos. Y, ante tanto bombardeo de imágenes retocadas y con exceso de filtros, una cuota de naturalidad no viene nada mal. Después de todo, es reconfortante saber que ellos son personas de carne y hueso como nosotros.




















