La industria de la moda es la responsable del 10% de las emisiones de carbono globales, y es el 2º mayor contaminador industrial después del petróleo. Aunque este hecho no causa tanto impacto como, por ejemplo, el exceso de los desperdicios plásticos, pero hay que empezar a hacerle caso.
Sarah Tyau, madre de 3 hijos, es una de tantas que ayuda a romper esta adicción a la "moda rápida", en las que los vendedores tienen que tentar a los compradores constantemente con interminables modas nuevas para vender productos. La ropa "vieja" es desechada casi inmediatamente, y solo en EEUU se tiran 32 kilos de ropa por persona cada año.
Sarah comenzó a reciclar ropa vieja después de nacer su 1ª hija. Lo que comenzó como una forma de ahorrar algo de dinero, se convirtió en una filosofía de vida: "Queda bien, sienta bien y hace bien". Ha transformado cientos de prendas de ropa vieja, desde camisas gigantes a vestidos de boda, convirtiéndolos en ropa estupenda para ella y para sus hijas. Toda la ropa la saca de tiendas de 2ª mano, familia y amigos, y ha perfeccionado sus técnicas de cosido hasta tal punto que ahora planea diseñar su propia línea de ropa basada en su filosofía, con la que todos los beneficios irían a niños necesitados.
La gente disfruta claramente de los arreglos de Sarah, y ya tiene 135.000 seguidores en Instagram. También tiene un canal de Youtube donde comparte trucos y consejos sobre técnicas y diseño, para que tú también puedas empezar a arreglar tu ropa vieja y reducir el impacto medioabiental.
Sarah Tyau, madre de 3 hijos, comenzó a reciclar ropa vieja tras nacer su 1ª hija
Lo que comenzó como una forma de ahorrar algo de dinero, se convirtió en una filosofía de vida
Ha transformado cientos de prendas de ropa vieja para vestir a toda la familia