Kim Novak, otrora la personificación del glamour clásico de Hollywood, fue uno de los rostros más cautivadores de la década de 1950, conocida por sus fascinantes interpretaciones en Picnic y Pal Joey.
Fue la estrella brillante de Columbia Pictures, ganadora de dos Globos de Oro, una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y una reputación por su belleza deslumbrante en la pantalla.
Pero décadas después, en la década de 2010, la apariencia de Novak cambió drásticamente tras someterse a procedimientos cosméticos, en particular inyecciones de grasa en las mejillas, de las que posteriormente admitió haberse arrepentido profundamente.
"Fue lo peor que pude haber hecho",
confesó en una entrevista, explicando cómo el tratamiento la dejó irreconocible y le arrebató sus rasgos naturales.
Su aparición en los Óscar de 2014 provocó duras críticas en internet, donde los trolls se burlaron de su aspecto alterado. La reacción negativa fue tan intensa que se alejó aún más de Hollywood, optando por una vida más tranquila y privada.
A sus 92 años, tras más de una década alejada de los focos, Kim recibió el León de Oro a la Trayectoria en el Festival de Cine de Venecia en septiembre de 2025, solo para enfrentarse a una nueva oleada de críticas por sus evidentes cirugías plásticas. Un internauta comentó: "¿Por qué tantas cirugías estéticas? Estaría mejor sin ellas".