La artista mexicana Yatzil Elizalde inició su carrera haciendo ilustraciones, murales y distintos trabajos digitales, pero con el tiempo descubrió que lo que más la definía era tatuar el cuerpo humano. Yatzil se sumergió en el arte de tatuar, experimentando constantemente con distintas ideas, y con el tiempo desarrolló su estilo propio.
Básicamente, es la misma imagen apilada sobre sí misma 2 o 3 veces, creando un extraño efecto psicodélico. Muchos lo llaman "visión doble" pero la artista lo denomina "efecto borroso".