Cuando vemos alguna animación, es natural aceptar sin problemas las proporciones caricaturescas de los personajes, al fin y al cabo, estamos bastante acostumbrados a este tipo de rasgos.
¿Pero qué pasaría si, por arte de magia, se convirtieran en reales, de carne y hueso? Intenté traerlos a nuestro mundo a través de la inteligencia artificial. ¡Comprueba cómo lo hice!