
Las relaciones románticas. Cuanto mayor eres, más te das cuenta de que el amor no resuelve todos tus problemas. Solo crea más, si acaso.
Competir. No tengo tiempo ni interés en competir contra nadie para ver quién es mejor, quién lleva el bolso más caro, o conduce mejores coches... A mi edad me conformo con ser feliz.

Mantener relaciones con gente cuyo esfuerzo o consideración no es recíproco. Hay demasiado egoismo en el mundo.

Intentar impresionar a los demás: Estoy en la fase de la vida de "lo que ves es lo que hay" y me encanta.

Trabajar. Ahora lo odio, cuando antes pensaba que me tenía que apasionar el trabajo. Ahora es solo un medio para un fin.

Comprar cosas. Ya no compro más que lo que necesito, no veo para qué necesito poseer tantas cosas. Me he deshecho de la mayoría de mis posesiones, hasta mi colección de discos que solía ser tan importante para mi.
Hacer feliz a mi jefe. Es uno de esos que dice que la empresa es como una familia y luego habla mal de todos y pretende que le escuchemos.

El cine. La mayoría de películas de hoy son tan genéricas como los productos de marca blanca.

Las redes sociales. Desinstalé Facebook del móvil hace unas semanas y no lo echo de menos. Me avergüenzo cuando veo mis antiguas historias de instagram.

Las marcas. No me puedo creer que antes pagara tantísimo por llevar algo que pone Nike, como si fuera un anuncio andante para ellos.
La música popular contemporánea. La última vez que compré música, venía en CD. No me gusta lo que hay ahora, todos suenan como los concursos de ídolos de la tele.
Los deportes. De joven mi identidad eran los equipos deportivos que me gustaban. Ahora tengo 52 años y no tengo tiempo ni energía para estar al tanto de todas las minucias deportivas.
Ver la tele. Es todo lo mismo con distinto nombre. Algo de calidad se puede encontrar, pero es poco.
Ya no me interesa beber alcohol, pero a cambio me interesa cuidar de mi salud a largo plazo.
Todo lo que sirva para presumir. Solo quiero salud y productos de calidad.

Ir a la moda. Zapatos, por muy bonitos que sean, si hacen daño o son incómodos, ya ni me lo pienso.

Los videojuegos. Cada vez me cuesta más encontrar nuevos juegos que me gusten. Termino volviendo a jugar a los viejos.

El sexo. Lo disfruto, pero no tengo las ganas que tenía de joven, y me parece bien.
La guerra de las galaxias y las películas de superhéroes. Eran todo lo que consumía durante casi la mitad de mi vida.