Todo comenzó hace tres años. Una mujer entró en la peluquería de Jack Martin en California, y le contó que llevaba años tiñéndose el pelo en casa cada 3 o 4 semanas, de gris a marrón. Pero estaba harta de tener que ocuparse tan a menudo de su color: está retirada, vive mucho al aire libre y quería ahorrar todo el tiempo posible.
Jack Martin aceptó el desafío y ambos comenzaron a barajar ideas. Al final decidieron teñirle el pelo color plateado, lo que daría a su color gris natural algo más de brillo y permitiría a la mujer tener que ir menos a la peluquería. Cuando estuvo hecho, a ella le encantó, y a Martin también. De hecho, le gustó tanto su obra, que la publicó en Instagram, la gente la vio y se volvió viral, haciendo que más clientes con peticiones similares acudieran a Martin.