La lógica de un padre tiene truco. Pídeles algo y seguramente encontrarán un modo de hacerlo: por ejemplo, convencer a mamá de que te de la paga hasta los 35, no pasa nada. Pero intenta decirles que quieres tener mascota y hay bronca asegurada. Porque los padres no quieren ver patas sucias por la casa... hasta que tienen uno de verdad.
Ya veis, hay un montón de bromas en internet sobre padres que adoran a sus nuevas mascotas, olvidando fácilmente cuando dijeron que "nunca jamás" tendrían una, por ejemplo, hace dos días.
Aquí hemos recopilado una lista llena de pruebas sólidas, mostrando a esos padres que tanto gritaban en contra y ahora adoran a sus bolas de pelos más que a sus hijos. Y no, no intentes explicarles que así es como funciona. Parte de la magia es que ningún padre lo acepta.