Unos niños de preescolar alojados en un asilo están cambiando la vida de los ancianos, pero también de los niños. La residencia de mayores Providence Mount St. Vincent en Seattle alberga a unos 400 ancianos, y el Centro de Aprendizaje Intergeneracional (ILC) es una instalación de cuidado infantil que permite que los niños de hasta 5 años interactúen con estos residentes a través de actividades tanto estructuradas como no.
El propósito general de ILC es ayudar a los niños a aprender sobre los ancianos. Específicamente, el programa intenta que los niños aprendan sobre el proceso normal de envejecimiento, a aceptar a la gente con discapacidades, ayudarles a reducir su miedo a las personas adultas, y dar y recibir amor y atención incondicionales. Un documental sobre esta iniciativa está llevándose a cabo.