Para los que nunca han tenido problemas con que las patatas toquen toda carne del plato como en el famoso fresco de Miguel Ángel "La creación de Adán", comer es como un paseo por el parque. Cuando sale el sol, es divertido, y cuando llueve, simplemente intentas acabar con ello.
Pero para esa panda de tiquismiquis a la hora de comer, que la comida entre en tu estómago es algo que no debe tomarse a la ligera. Hay que calibrar, maquinar y prever los productos, los sabores y las combinaciones antes de que lleguen a la lengua, y aun así, siempre debe haber un plan B.
Así que en esta ocasión vamos a ver en qué consiste el ser un o una tiquismiquis con la comida, tal y como lo comparten los propios foodies, que parecen tener un excelente sentido del humor. Desde que la madre de tu amigo te diga que te ha hecho la comida hasta esa maldita sensación al ver el menú en un restaurante y sientes que te has equivocado, estas son algunas situaciones de la vida real pero con un toque de humor.