La cirugía plástica -la promesa de juventud eterna y buen aspecto eterno- sigue siendo uno de los tipos de procedimientos médicos más solicitados en Estados Unidos.
Según datos de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos, solo en 2024 se realizaron más de 4,7 millones de operaciones estéticas, con una media de edad de los pacientes que oscila entre los 35 y los 50 años.
Las famosas son quizá las clientas más conocidas. Cada aspecto de su apariencia es objeto de constante escrutinio, tanto por parte del público como de la industria en su conjunto, por lo que el incentivo para lucir perfectas no puede ser mayor.
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Opinión de la Dra. Sarah Meehan O'Callghan
La mayoría de nosotros queremos tener el mejor aspecto posible. Sin embargo, la gran popularidad de la cirugía plástica (sobre todo teniendo en cuenta el rango de edad de las pacientes) refleja una obsesión malsana por el aspecto físico y un miedo cultural al envejecimiento. La película La sustancia (2024), protagonizada por Demi Moore, pone de relieve la intensa presión que sufren las mujeres, sobre todo las mayores de 50 años, para mantener un aspecto juvenil, y describe esta fijación a través de la lente del horror corporal grotesco.
Aunque la cirugía plástica puede cambiar la vida de quienes sufren desfiguraciones o trastornos emocionales, también puede llevarse a extremos peligrosos. En nuestra cultura basada en la imagen, en la que la industria cosmética comercializa agresivamente la belleza y la eterna juventud, es crucial recordar que siempre somos más que nuestra apariencia. -
Dra. Sarah Meehan O'Callghan________________________
Sin embargo, no todas han cedido a la presión, y muchas estrellas no sólo se niegan a pasar por el quirófano, sino que se oponen rotundamente a ello, defendiendo los méritos de dejar que el paso del tiempo moldee sus rasgos de forma natural.
En esta lista, comparamos celebridades de la misma edad, con una parte que decide retocar sus rasgos mediante bótox o cirugías y otra que envejece sin intervención.