A nadie le gusta ir al médico. Huele a antiséptico, el silencio de la sala de espera, las toses, las revistas viejas...
Sin embargo, en lo que se refiere a situaciones incómodas, ir al médico puede suponer un montón de risas. Desde pacientes desinformados a médicos con cierto sentido del humor, hemos recopilado una lista con esas ocasiones en que las interacciones entre doctor y paciente fueron demasiado graciosas.
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