Durante 2 años, el fotógrafo italiano Gabriele Galimberti ha visitado a niños y niñas de distintas partes del mundo para retratarlos con sus posesiones más preciadas: sus juguetes. Desde Texas a India, de Malawi a China, Islandia, Marruecos y Fiji... Galimberti ha fotografiado esa alegría natural y espontánea que une a los niños a pesar de sus diversas procedencias. No importa si tienen un montón de cochecitos o solo un mono de peluche, el orgullo que sienten es conmovedor, divertido y hace pensar.