




“A ella no le gustaba el semblante serio de mi padre, así que recortó una cara de otra foto, la pegó sobre esta foto y la envió a la imprenta. Observen el pegamento sobre la cara de mi papá, donde mi abuela intentó colocar la cara sonriente antes de que se moviera por accidente durante la impresión. Sigue siendo una de las cosas más divertidas que se hayan enviado a más de 200 amigos y familiares”.




“Mi hermano y yo les suplicamos durante meses a nuestros padres que hiciéramos las fotos familiares allí. Finalmente, aceptaron y nuestra familia pasó una gloriosa tarde probando diversas poses y disfraces para luego elegir esta joya. Lo mejor de todo fueron las reacciones de la gente luego de que enmarcamos la foto y la colocamos sobre la chimenea. Como esto fue antes de la llegada del Photoshop, mucha gente CREYÓ DE VERDAD QUE LA ESCENA HABÍA SUCEDIDO… incluso una de las novias de mi hermano”.




















