


El regalo en cuestión era una cartera rosa. Mi hermana no usa carteras y, además, detesta el color rosa.









¡Así está mi cuarto ahora! Trato de limpiarlo cada semana y que sea un lugar agradable. Sin embargo, parece que mi ausencia el fin de semana le dio permiso a mi mamá para reorganizar su cuarto… ¡y meter todas sus cosas en el mío!


Una vez dejó tirado un bol de fideos instantáneos durante tanto tiempo que empezó a crecerle moho.




Intenté detenerlo durante días, pero simplemente no me hizo caso. También podó nuestra parra por la misma razón, aunque, por suerte, esa sí sobrevivió.





