Hay artistas que buscan inspiración en lugares increíbles, mientras que otros usan lo que les rodea para sacarle todo el partido posible. Felipe de Castro es un arquitecto brasileño, técnico de construcción y amante del arte, y se dedica a convertir objetos cotidianos, lugares y hasta comida en inusuales diseños arquitectónicos. En su imaginación, una mascarilla se convierte en hospital, un micrófono en un hotel, un sandwich es un edificio de forma extraña, y un sello son las oficinas de Apple.
Este artista de 33 años vive en Rio de Janeiro y le gusta dibujar desde que era pequeño. Ahora enseña a estudiantes y profesionales las técnicas del dibujo en perspectiva. Tiene una gran imaginación desde siempre y le gustaba imaginar objetos del hogar en distintos escenarios, pero solo comenzó a dar vida a estas ideas hace unos años.
"Siempre lo hice todo en mi mente, no lo dibujé sobre el papel. De pequeño, miraba objetos imaginando qué aspecto tendrían a escala mucho mayor, con la gente caminando bajo ellos," cuenta Felipe.