Aparenta que siempre sabes a dónde te diriges aunque no lo sepas. Si tienes recelo respecto a un área o calle en particular, haz caso. Si debes caminar por una zona donde tienes que mirar para todos lados como si estuvieras loco y apenas puedes aparentar tranquilidad, entonces no vale la pena. No dejes de ser amable si alguien se te acerca pero no actúes como un idiota. Nunca caigas en la estafa de “necesito $20 para un niño enfermo/cerrajero/medicina/grúa”. Nunca saques tu dinero o tu billetera para revisarla. Incluso si la guardas sabrán dónde está. Si te empujan y sientes que te tocan dónde está tu billetera, probablemente sea una señal de que intentan robarte.
Usa los reflejos en las ventanas para ver detrás de ti y posiblemente a la vuelta de la esquina.
Me alegra haber crecido en una ciudad grande. Viajar por el mundo fue mucho más fácil que para otras personas que he conocido.