El arte callejero es una forma de autoexpresión que no necesita más que estar en un sitio público para ser visto y apreciado por muchos. Al no estar limitado por el tiempo y el espacio, puede surgir en cualquier lado y en cualquier momento para complacer a los ojos de los transeúntes.
Permítannos presentarles a Frank de Ruwe, un artista callejero de Ámsterdam que se hace llamar “Frankey”. Es conocido por sus graciosas y sutiles intervenciones en los espacios públicos que demuestran que la creatividad no tiene límites. Las creaciones de Frank pueden aparecer en los lugares más inesperados y siempre sorprenden a la gente, como con el Darth Vader pescando en un canal hasta el poste en la acera que fue convertido en una espada.