En Japón, desaparecer de la vida de alguien no es solo un acto de desesperación, sino también un fenómeno reconocido llamado johatsu, que significa "evaporación". Cada año, con la ayuda de discretos "agentes nocturnos", miles de personas se escabullen en silencio, dejando atrás hogares, deudas, abusos, vergüenza o presiones abrumadoras, para comenzar de nuevo en lugares donde nadie busca respuestas.